17.3.09

HONEST SPONTANEITY

Western Art and Architechture Winter/Spring 2009.

"
Painter Kim Frohsin harnesses the power of the female figure by incorporating startling color to impart movement. Her pieces crackle with vitality. Creating a dialogue with the subject, Frohsin allows the viewer to participate in the conversation. The lack of background and facial features minimize any distractions. It is in the use of the body, the form itself, bathed in its purest elements, that we can experience joy and freedom, melancholy and regret. Honest spontaneity and emboldened color palettes add to her directness with the pieces. [...]"

EL SECRETO

imagen: Joseph Beuys

TE HABLARE DE LA DESTRUCCION

“Esta es la palabra: destruye, destruye, destruye. Destruye en ti mismo, destruye a tu alrededor. Haz sitio para tu alma y para las demás almas. [...] Destruye, porque toda creación procede de la destrucción. [...] Y para imaginar un arte nuevo, hay que romper el arte antiguo. Y también el arte nuevo parece una especie de iconoclastia. Porque toda construcción está hecha de despojos y nada nuevo hay en este mundo sino las formas.”

Marcel Schwob, Le livre de Monelle [1984], en OEuvres, París, Phébus, 2002, pág. 400.

ROTATING MIRROR

ALVARADO & FROHSIN

JIM DINE...

“My work is like me, I think. Definitely is me. I am it. I am the work. There is no question about that. I probably am as closely linked to my work as any artist I know. That is, if you know me, you know my work. I´m not closed off in that way.”

LOS GATOS: RECEPTION SHOW





Photos: Kim Frohsin

LUIS DE PABLO...

“Yo no entiendo como se puede hacer una especie de..., digamos de oposición entre, vamos, contradicción, entre ser un artista profesional y no hacer lo que te da la gana. Un artista profesional tiene la obligación de hacer lo que le de la gana, y lo que tiene es la obligación de hacerlo bien. Lo mejor que pueda. Pero un verdadero artista; pobre de él como no haga lo que le de la gana. Mas aún, diría, es que yo creo que es una de las pocas razones que nuestra sociedad le está dejando todavía al artista como razón de existir. Esto es un testimonio de libertad personal, de las pocas que van quedando.”

FANZINE E

Por Carlos Cabezón y Amparo Bonet

"Uno de los proyectos más interesantes en los que nos hemos visto envueltos fué la elaboración y la creación del fanzine E junto a nuestro amigo, el artista Igor Álvarez de la Santísima Trinidad. La idea surgió tras rescartar del baúl de los recuerdos algunos números del Sign´zine, editado en Madrid por Industrias Mikuerpo, dedicado al copy-art y la acción estética, y hermanado a los conceptos y colectivos Luzer Blisset y Merz Mail. El proyecto salió adelante gracias a la confianza de Manuel Barrio y Ricardo González, anterior y presente director de la Escuela de Artes y Oficios de Logroño respectivamente (actualmente Escuela de Arte y Superior de Diseño de La Rioja) y el patrocinio de su APA. Con una idea tan simple y efectiva como la de utilizar el fotocopiado como una técnica o herramienta pictórica se llegaron a editar cinco números entre los años 2002 y 2003, distribuídos de manera gratuita en esa Escuela y algunos bares y comercios. Por sus páginas pasaron muchos de los responsables del bullicio artístico de Logroño: pintores, fotógrafos, profesores, músicos, escritores de graffiti, diseñadores y arquitectos, cada uno dando una perspectiva propia del concepto de copy-art."

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Eduardo Alvarado, Igor Álvarez de la Santísima Trinidad, Julián Larrúe, Houston y Sebastián Fabra, Amparo Bonet, Puskas, Alfonso Valenciano Pérez, Arturo Vozmediano y Cecilio Barragán.

CAMILLE CLAUDEL

Mi feroz amiga,
Mi pobre cabeza está muy enferma y ya no puedo levantarme por la mañana. Esta tarde he recorrido (horas) sin encontrarte.

¡Qué dulce me resultaría la muerte! Y qué larga es mi agonía. Por qué no me has esperado en el taller. ¿Dónde vas? cuánto dolor me estaba destinado.
Tengo momentos de amnesia en los que sufro menos, pero hoy el dolor permanece implacable. Camille, mi bienamada a pesar de todo, a pesar de la locura que siento acercarse y que será obra tuya, si esto continúa. ¿Por qué no me crees? Abandono mi salón, la escultura. Si pudiera irme a cualquier parte, a un país en el que olvidara, pero no existe. Hay momentos en que francamente creo que te olvidaría. Pero de repente, siento tu terrible poder.
Ten piedad malvada. Ya no puedo más, no puedo pasar otro día sin verte. De lo contrario, la locura atroz. Se acabó, ya no trabajo, divinidad maléfica, y sin embargo te quiero con furor.
Mi Camille, ten la seguridad de que no tengo ninguna amiga, y de que toda mi alma te pertenece.
No puedo convencerte y mis razones son impotentes. Mi sufrimiento no te lo crees, lloro y lo pones en duda, Ya no río desde hace tiempo, ya no canto, todo me resulta insipido e indiferente. Ya estoy muerto y no comprendo las fatigas que he pasado por unas cosas que ahora me son indiferentes.
Déjame verte todos los días, será una buena acción y quizá me venga una mejoría, porque solo tu me puedes salvar con tu generosidad.
No dejes que la horrible y lenta enfermedad se apodere de mi inteligencia, del amor ardiente y tan puro que te tengo en fin piedad querida mía, y tú misma serás recompensada.
Rodin

Te beso las manos, amiga mía, a ti que me regalas goces tan elevados, tan ardientes, junto a ti, mi alma vive llena de fuerza y, en su locura de amor, el respeto hacia ti está siempre por encima de todo. El respeto que tengo por tu carácter, por ti mi Camille, es la causa de mi violenta pasión, no me trates despiadadamente te pido tan poco.
No me amenaces y déjate ver que tu dulce mano me muestre tu bondad y me la dejes algunas veces, para que la bese en mis arrebatos.
No lamento nada. Ni el desenlace que me parece fúnebre, mi vida caerá en un abismo. Pero mi alma ha tenido su florecimiento, tardío por desgracia. Ha sido preciso que te conozca y todo ha cobrado una vida desconocida, mi desvaída existencia ha ardido en un fuego de alegría.
Gracias por que a ti debo toda la parte de cielo que he alcanzado en la vida.
Posa tus querida manos sobre mi rostro, que mi carne sea feliz que mi corazón vuelva a sentir que se derrama tu divino amor: Con qué entusiasmo vivo cuando estoy junto a ti. Junto a ti cuando pienso que todavía tengo esa felicidad, y me compadezco, y en mi cobardía creo que he terminado de ser desgraciado que estoy al final. No tanto que no haya un poco de esperanza tan poca una gota es preciso que aproveche la noche, más tarde, la noche después.
Tu mano Camille, no la que se retira, no hay felicidad al tocarla si no es prenda de un poco de ternura.
¡Ay! divina belleza, flor que habla, y que ama, flor inteligente, querida mía. Tan buena, de rodillas, ante tu bello cuerpo que abrazo.
R